martes, 4 de octubre de 2016
sábado, 1 de octubre de 2016
Desconexión sideral
Las relaciones inconexas aburren, no tienen nada de especial. Eso las vuelve completamente animales, instintivas. Y diría que hasta sucias.
Pasados los años nada nos inspiró. No será diferente ni hoy ni mañana.
Nunca una gota de amor.
Los intereses se fueron desvaneciendo hasta reducirse a nada, la misma nada que siento al pensarnos. La misma nada que pensé las últimas veces que nos sentimos.
Los ciclos se cierran. Estirarnos en la eternidad terminará por aplastarnos.
jueves, 22 de septiembre de 2016
así que si veo que algo me inspira, huyo.
Huyo pa' que no me mires,
pa' que no me midas,
amor prohibido,
escribo a escondidas.
lunes, 19 de septiembre de 2016
Ninguna mujer tiene dueño
jueves, 15 de septiembre de 2016
lunes, 15 de agosto de 2016
domingo, 14 de agosto de 2016
Y así y todo, sigo sin encontrarme.
Necesito emoción, aventura. Necesito que me pasen cosas, necesito vivir. Me siento muerta.
miércoles, 11 de mayo de 2016
No existe tal progresividad en mi sentir.
viernes, 6 de mayo de 2016
Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras a un largo tiempo a un abismo, también éste mira dentro de ti.
miércoles, 4 de mayo de 2016
No me estaría fluyendo el flujo de las oportunidades: ni las concedo, ni se me ofrecen.
Quiero que sepas algo,
Pero no quiero decírtelo...
Y con eso,
Habrá bastado.
viernes, 29 de abril de 2016
Instinto Animal @Zpu / #FelizDíaDelAnimal
miércoles, 20 de abril de 2016
jueves, 7 de abril de 2016
martes, 5 de abril de 2016
Lo que siento no es traducible
¿Por qué es tan difícil describir lo que sentimos? Porque quizás no sea descriptible. Podemos intentar transmitirlo, pero ¿cuántas veces lo logramos? No es lo mismo pensar que sentir. El sentir es más profundo, carece de forma, carece de un significado único. Todo se transforma porque no hay nada cierto, no existen ni los verdaderos límites en cuanto a ser se refiere.
Lo que siento es así ahora, si le doy un nombre le estoy poniendo un límite. Y deja de ser lo inicial. Porque no empecé a sentir en base a una idea, simplemente sentí y no pensé. Me siento incapaz de describirlo por esta misma razón. Porque se siente y listo.
Debería existir una especie de puente mental de persona a persona, para que me entiendan desde adentro, desde la nada, desde lo informe... eso sería realmente puro y verdadero. Sería la única manera de que quizás me comprendan. Y si así y todo está en duda, imaginen hasta dónde siento que van a llegar estas palabras... Probablemente a ningún lado, a casi ningún nadie. Probablemente pocos se hayan sumergido en esta lectura, probablemente pocos la hayan considerado interesante como para haber llegado hasta acá.
Simplemente me siento fuera de lugar. A veces un poco loca. A veces demasiado cuerda... o quizás ni siquiera esté segura de saber cómo me siento. Y no sé si eso es lo más normal o lo mejor. Porque entendí que si me defino, me limito. Y no quiero limitarme ni cerrarme ninguna posibilidad. No quiero decir que soy así, porque me estaría negando a mí misma la posibilidad de ser asá. De todas maneras, ¿ante quién me estaría definiendo? Ante alguien externo a mí. Y son las otras mentes las que me hacen pensar en ciertas cuestiones. Porque no sé si me siguen, no sé si parezco chiflada, no sé si seré una densa. Sé que si no existiera nadie, no tendría estos planteos. Pero no vivo sola en el mundo, tengo afectos y relaciones. ¿Y qué les puedo decir cuando me vienen a pedir un consejo? Que vivan el presente. Que no se rayen, que esa voz que les dice cosas feas no son ellos. Que su esencia más significativa poco tiene que ver con esa negatividad que los ahoga. Que no sirve de nada preocuparse por nada que no sea el ahora. Porque si un problema tiene solución, caer en un estado de ansiedad por esperarla, sólo genera sufrimiento. Porque no tenemos evidencia del tiempo, y el futuro no es más que imaginación. Porque todo es imaginación en el fondo, y según cómo decidimos percibir, así lo haremos. No sé si todos tendremos el poder de crear una realidad "perfecta" pero sí podemos elegir cómo percibir la que nos acompaña.
Cuando toda nuestra atención se halla en este instante presente, todo lo demás desaparece. Si leés mis palabras ya sea en voz alta o en voz baja, con la única intención de concentrarte en ellas, no estarías pensando en ninguna otra cosa que pudiera haber estado doliéndote o preocupándote. ¿Qué pasaría si hicieras eso en cada una de tus acciones diarias? Lo mismo que ahora. Sólo serías vos y tu actividad. Por eso recomiendo tanto la meditación, porque algo tan simple como concentrarte en tu propia respiración, aleja tu mente de cualquier otro pensamiento.
Pero a veces siento que nadie me cree. Me siento una tonta, una inconsciente. Una desubicada. Porque parece que en este mundo tenés que pensar en tu futuro y tenerle miedo. Tenés que pensar en tu condena de vida. En la plata, en dar una buena imagen, en encontrar una pareja, en establecerte como persona. En estudiar, en mantener tu cabeza ocupada en algo que te genere estrés, pero eh, que al menos te trae un beneficio económico o psicológico, siempre momentáneo. Siempre insuficiente. Porque no se termina en un mes de trabajo y un sueldo sustancioso. Ni en un parcial aprobado. Siempre vas a querer más.
¿Cómo no voy a sentirme fuera de lugar? A mí esas cosas no me importan. No necesito de eso para ser feliz. Por supuesto que me fascina estudiar y aprender, y entiendo perfectamente que es necesario trabajar. Pero mis gozos pasan por otro lado. Pasan por disfrutar de lo que hago, no por exasperarme por alcanzar una meta. Por eso nunca hago nada que no quiera, como estudiar algo que no quiero sólo por no estar en mi casa sola conmigo misma. O para que mamá tenga qué contarle a las amigas. O para poder ponerlo en mi dudoso CV.
No me extrañaría que cualquiera pensara que mi vida es una mierda. Pero sería su concepto. Porque tenemos diferentes maneras de entender una vida plena.
Mi plenitud pasa por disfrutar de cada actividad que se me presenta en la vida. Podría estar lamentándome y culpando a la suerte por no conseguir un trabajo que me permita acceder a los estudios. Podría perfectamente victimizarme de mi situación y alimentar una depresión por no soportarme sin someterme a ninguna presión social. Sin embargo tengo la capacidad de elegir estar presente en mis placeres actuales, hasta que lleguen otros y así sucesivamente.
Si dejo que esa mala voz me persuada, puedo convencerme de que mi vida sí es una mierda. Porque si busco, encuentro mil motivos para sentirme desgraciada. Pero yo reconozco esa voz. La re contra re conozco. Es por eso que no la puedo dejar pasar ni formar parte de mí, justamente porque tomé consciencia sobre ella y una vez alcanzado este punto, no me puedo hacer la tonta. Sería tonta si me dejara amedrentar por mí misma, única dueña de mi vida.
Pero no sé cómo explicarlo, no sé cómo demostrarlo. Y ahí volvemos al punto inicial: yo lo entiendo porque lo siento dentro mío. Por dentro me recorre la satisfacción de saberme feliz a pesar del desacuerdo que pueda tener con lo que pase a mi alrededor. Lo que siento no es traducible, dijo Javier Ibarra.
Me hace sentir loca tener este mundo interno tan agradable y no saber cómo hacérselo llegar a los demás. Presiento que nadie me va a soportar jamás por estas razones. Ya sea porque mis intereses no parecen llevarnos a ningún lado o porque les resulte utópico y hasta ridículo. Siento las probabilidades de una soledad que quizás ni siquiera resulte un problema, porque nada es un problema si no querés que lo sea. Y ya estamos otra vez: es un sinfín de ideas simples que yacen en mí y me facilitan la existencia... aunque no parezca.
miércoles, 30 de marzo de 2016
miércoles, 23 de marzo de 2016
Oscuridad mezclada con el brillo, tintes grisáceos nublan el laberinto. No veo si retroceder, no veo si avanzar. No sé bien cómo parar... no se bien si debía entrar. Los puentes de mi mente me llevan cada vez a más. Más profundo, más de frente, y me empiezo a transformar. Cuando el laberinto dejó de ser un misterio se me mezclan los segundos con la eternidad, lo atravieso como almas desde besos: del enigma a la obviedad.
viernes, 18 de marzo de 2016
jueves, 3 de marzo de 2016
miércoles, 24 de febrero de 2016
martes, 23 de febrero de 2016
los pasillos de mi mente
mis ojos no te miran
mi alma sí te siente.
Eterna seducción
la mente no termina
los años te pasan por encima
y tus ideas aún me culminan
Sin tocarte, ni rozarte: sólo escucharte
se enciende mi interés
cuento hasta tres...
y me subo a tu tren
Me lleva tan lejos
que olvido quien soy
ya no sé si vengo,
si voy, o si estoy
Vías de pensamiento
a dónde nos llevará el viento
a un hermoso lugar
este instante será nuestro hogar
Por más que estés lejos
te llevo por dentro
yo cierro mis ojos
y así sí te veo
Quizás el más loco
quemado del coco
tan loco y tan práctico
real y fantástico.
Las más puras
locuras
oscuras
maduras.
Combinación fatal
a dónde me puede llevar
sino al descubrimiento
de mundos de encantamiento
Mente favorita
llevame hasta el fin
feliz de sentirla
entre tanto ser ruin
domingo, 21 de febrero de 2016
El universo está a mi favor.
- Sin importar qué está ocurriendo en tu vida en este momento, existe una razón mayor para eso.
- Puede que no siempre lleguemos a donde pensábamos que iríamos, pero siempre terminamos donde estamos destinados a estar.
- Puedes tener toda la sabiduría espiritual del mundo, sin embargo esto es inútil sin certeza.
- Debes saber que lo que sea que esté ocurriendo en tu vida, de alguna manera es para mejor.
- Por alguna razón, este es el lugar exacto donde necesitas estar, sin importar las circunstancias.
- El universo siempre opera a favor de nuestros mejores intereses sin importar cómo pueda verse todo a través de nuestra percepción limitada.
- Eliminamos la duda cuando seguimos adelante a pesar del escepticismo.
- Si nos aferramos a la certeza, podemos superar cualquier dificultad.
- El oponente no es externo... es interno.
- Lo que pones en el universo siempre volverá a ti. Seamos una fuerza positiva, buena y amorosa en la vida de otros.
- Las palabras son importantes pero las acciones hablan más fuerte.
sábado, 20 de febrero de 2016
Hoy soñé que podía cambiar
Soñaba que flotaba en tu vientre, mamá, que volvía a nacer, que me creaba.
Que recobraba las ganas de vivir, que la vida aún tenía mil regalos para mí.
Soñaba que volvía a respirar bien, y ¡he saltado de la cama con las pilas a cien!
Con las ideas oxigenadas de lo que quiero ser una visión clara.
Hey, ya no hago un drama por nada.
La vida era distinta a como yo me la tomaba...
No es hacer, no es tener, es SER.
Es amar, es crear, no es huir ni temer...
(Quiero poner fin al motín de mi mente y que mi alma vuelva a reinar)
Renacimiento - Kase O
martes, 16 de febrero de 2016
domingo, 14 de febrero de 2016
Malvado, víctima, amante (Una nueva Tierra - Eckhart Tolle)
Uno de los personajes representados con mayor frecuencia es el de la víctima, la cual busca simpatía, o la compasión del interés de los demás por mis problemas, "yo y mi historia". La víctima es uno de los componentes de muchos patrones egotistas, como renegar, sentirse ofendido, injuriado, etcétera. Claro está que una vez que nos identificamos con una historia en la cual nos hemos asignado el papel de víctimas, no deseamos que caiga el telón y, por tanto, como todos los terapeutas lo saben, el ego no desea poner fin a sus "problemas" porque son parte de su identidad. Si nadie desea escuchar nuestra triste historia, podemos repetírnosla mentalmente una y otra vez para sentir compasión por nosotros mismos y poseer la identidad de una persona maltratada por la vida, por las demás personas, por el destino o por Dios. Es una forma de dar definición a la imagen que tenemos de nosotros mismo, de ser alguien, lo cual es lo único que le interesa al ego.
En las primeras etapas de muchas supuestas relaciones románticas, es bastante común que las personas representen personajes con el fin de atraer y retener a quien quiera que el ego perciba ha de ser la persona que "me dará felicidad, me hará sentir especial y satisfará todas mis necesidades". "Representaré el papel de quien deseas que yo seas, y tú desempeñarás el papel de quien yo deseo que seas". Ese es el acuerdo tácito e inconsciente. Sin embargo, representar personajes implica un gran esfuerzo que no se puede mantener indefinidamente, en particular después de que se inicia la vida en común. ¿Qué queda cuando se abandonan los personajes? Infortunadamente, en la mayoría de los casos no queda todavía la verdadera esencia de ser sino lo que cubre la verdadera esencia: el ego desnudo privado de sus máscaras, con su cuerpo de dolor y sus frustraciones que ahora se convierten en ira dirigida principalmente contra el cónyuge o la pareja por no haber eliminado el miedo subyacente y la carencia, elementos intrínsecos del sentido egotista del ser.
En la mayoría de los casos, el llamado "enamoramiento" es una intensificación de los deseos y las necesidades. Nos volvemos adictos a otra persona, o mejor, a la imagen que hemos fabricado de ella. No tiene nada que ver con el verdadero amor, el cual no conoce la carencia. El español es el idioma más honesto con respecto a las nociones convencionales del amor: te quiero significa a la vez "te deseo" y "te amo", pero ésta última expresión, en la cual no hay esa ambigüedad, rara vez se utiliza, quizás, porque el amor verdadero es igualmente escaso.>>
domingo, 7 de febrero de 2016
Duerme con alguien que desearías ser
Toda la racionalidad que me caracteriza tiene su contraparte interna; ardo de deseo. No lo puedo controlar, quiero algo y lo tengo que cumplir. Y de hecho siempre lo cumplo. Y si no lo cumplí fue porque realmente no lo deseaba. Todo muy lindo, pero no sé qué tan bueno puede llegar a ser cuando confundís deseo con necesidad. Y es eso lo que estoy descubriendo: lo que necesito y lo que no.
Ya no necesito nada que no signifique nada. No necesito vacíos, porque con el que me encuentro cada tanto dentro mío tengo suficiente. No necesito entregarle mi energía a nadie que no la merezca.
Y la parte más importante de entender qué es lo que necesito, es aceptarlo para dejar de quererlo. Ya no necesito nada de eso y de hecho tampoco lo quiero.
Quiero paz, quiero quererme y amarme. Quiero amor. Y el amor no está entre las sábanas del que se acuesta con vos los fines de semana cuando su propio impulso ya no lo deja vivir. Tampoco está en aquel otro que aparece cada unos cuantos meses con ganas de verte porque total siempre está todo bien entre ustedes. Ni aquel que te encanta y tiene todo pero con el que coincidís poco, seguramente cuando él tiene ganas. Tampoco está en ningún halago sexual, ni en ninguna de esas mierdas que te suben el ego.
Siempre consideré que este tipo de relaciones eran inofensivas, me parecían bien porque cubrían mis supuestas necesidades que no eran más que impulsos baratos por un arrebato de hormonas.
Durante mucho tiempo me gustó relacionarme así, me quedaba más cómodo compartir momentos exprés que profundizar. Y si profundizaba seguía sin tomarme nada en serio, por lo que ciertamente seguía sintiéndome en la superficie.
Y considerando que atraemos según cómo vibramos, permanecer en este tipo de energías, me hacía sentir estancada en un círculo sin salida.
Me encanta haberme dado cuenta y me encanta haber tenido el valor para empezar el cambio, porque es mi tarea encargarme de estar lo mejor posible.
No me arrepiento de nada, necesité vivirlo para entenderlo. Y gracias a todo lo que pasé durante este trayecto conocí a personas, las entendí, las aprecié, y me entendí y me sané a mí misma.
Aporté todo lo bueno que pude hasta que no me quedó nada. Por eso ahora decidí alejarme para volver a llenarme de todo lo bueno que realmente valoro en el fondo de mi corazón. Nuevamente empieza otro ciclo y espero acercarme a lo que sí quiero, que es amor (en cualquier forma), sabiduría, respeto...
Soy algo más que un cuerpo material, tengo intereses que me gustaría compartir, tengo conocimientos y talentos que me gustaría enseñarle a quien tenga ganas de conocerlos. Tengo un espíritu que quiere volar más allá de lo que ven los ojos y lo que siente el tacto. Es momento de crecer de otra manera. Es momento de probar otras cosas.
Quiero divertirme y sentirme valorada, quiero que todo lo que haga valga la pena y me llene de felicidad, que es lo más importante en este momento.
Duerme con alguien que desearías ser. Duerme con alguien que te haga querer ser mejor persona, alguien que saque lo mejor de vos.
No cuesta nada dirigirse hacia lo que sabemos que nos hace bien, simplemente hay que hacerlo.